Hotelería boutique · Colchagua
El precio dejó de ser el motivo para irse a comparar a otra parte.
«Las mismas cuatro preguntas todos los días: qué fechas hay, cuánto sale, cuántas noches, qué incluye.»


Hotelería boutique · Colchagua
Tócalo. No hace falta que te lo explique.

- Llegada, salida y listo. El buscador de fechas está en la primera pantalla, no detrás de un botón «Reservar».

02 · Las 35 fotos
Cada foto lleva escrito qué se está mirando. «El palco abierto al valle, con la reposera en el deck»: es lo que el huésped pregunta cuando la foto sola no basta.

- El rango se marca a dedo. Un toque en la llegada, otro en la salida, y el tramo queda pintado. Sin dos campos de fecha.
- El total, ya calculado. $369.376 por dos noches, con IVA. No es «consultar valores»: es el número.

- Sólo el nombre es obligatorio. Teléfono y correo van marcados «opcional». Cada campo obligatorio de más es una reserva menos.

- El resumen se armó solo. Llegada 25, salida 27, dos noches, palco para dos de 35 m², dos adultos. Nada de esto se escribió a mano.
- Transferir sale más barato, y lo dice. $11.424 menos. Y el palco queda tomado tres horas mientras el huésped transfiere.







El proceso que había que borrar.
El recorrido era Instagram → Linktree → sitio. El formulario sólo recogía fechas, el precio no se conocía hasta preguntar, la habitación era anónima y la conversación de WhatsApp empezaba desde cero. Sólo en español.
- Cuarenta y un mil seguidores pasando por un intermediario: el Linktree agrega un clic y borra el rastro, así que el tráfico no se puede medir ni volver a impactar.
- Horarios de check-out contradictorios entre el sitio y Booking, lo que genera reclamos evitables.
- Un texto que se contradice solo: la descripción del desayuno decía evitar alimentos de origen animal y a continuación listaba jamón, salame, queso y mantequilla.
- Tiempo de la encargada gastado en preguntas repetidas que una página de preguntas frecuentes y un formulario bien hecho responden solos.
Que el huésped supiera exactamente cuánto vale su estadía antes de hablar con nadie.
Todo lo demás cuelga de ahí. El calendario existe para eso. El cálculo con y sin IVA existe para eso. La validación de estadía mínima existe para que el huésped no descubra la regla recién cuando la encargada se la explica. Y el mensaje precargado de WhatsApp existe para que el trabajo que hoy hace una persona repitiendo preguntas lo haga el formulario.
Motor de reservas con pago en línea en la primera versión
El hotel opera con confirmación humana y sin recepción física. Automatizar el cobro antes de tener el flujo aceitado agrega riesgo —sobreventa, devoluciones, disputas— sin resolver el problema real, que es que la gente ni siquiera llega a preguntar.
Sincronización automática con Booking.com
El iCal de Booking refresca en una ventana de horas, así que la sincronización nunca elimina del todo el riesgo de doble venta. Se ofrece aparte, con esa limitación dicha por escrito.
Cuentas de usuario y login
Un hotel de cuatro unidades y dos noches de estadía promedio no tiene nada que guardar en un perfil. Cada campo obligatorio de más es una solicitud menos.
Elección de configuración de camas
Estaba construida y se eliminó a mitad de camino: los cuatro palcos tienen una cama super king y no hay nada que elegir. Un paso menos en el formulario.
Cada pieza borra un problema.
Calendario de dos meses operable con el pulgar
Elegir fechas con desplegables en un teléfono. No había forma táctil de hacerlo.
Cálculo automático de noches y total, con y sin IVA
La pregunta «¿cuánto sale?», que era el motivo principal para abandonar el sitio propio e irse a comparar a una OTA.
Validación de estadía mínima
Que el huésped descubra la regla recién cuando la encargada se la explica.
Cuatro palcos con nombre y argumento propio
La habitación anónima que no da ninguna razón para elegir una sobre otra.
Español e inglés con selector
La barrera del visitante extranjero. El mensaje de WhatsApp también se genera en inglés, para avisarle al hotel que el huésped es extranjero antes de responder.
- Mensaje de WhatsApp armado siempre con el mismo formato, con fechas, palco y total ya resueltos.
- Origen del tráfico etiquetado: se elimina el intermediario entre Instagram y el sitio.
El sistema vive después de la entrega.
El proyecto está construido pero todavía no aprobado por el cliente, así que no hay operación que medir.
- El precio pasa de ser una pregunta a ser un dato visible antes del contacto.
- El tráfico de Instagram deja de perderse en un intermediario.
- Las contradicciones de horario y de contenido quedan resueltas en una sola fuente.
Lo que todavía falta
Las capturas son del sitio tal como está hoy, recapturadas el 25 de agosto de 2026. El precio por noche que se ve en pantalla es el vigente ese día y cambia por temporada.
06 — Por qué está construido así
Plataforma
Sitio estático, sin CMS. Para cuatro unidades y nueve secciones un gestor de contenidos es sobrepeso: más superficie de ataque, más mantención, más lento.
Idiomas
Español e inglés redactados, no traducidos automáticamente. Los textos se escriben pensando en alguien que no sabe dónde queda Apalta.
¿Tu negocio tiene un proceso así?
La primera conversación es para entender el proceso, no para venderte nada.
Maquinaria para altura e industria · Curicó y Santiago
«¿Y cuánto sale arrendar esto?» Abrir la planilla, buscar el tramo, aplicar el descuento, recién ahí responder. Diez veces al día.
Hoy el precio se calcula solo, con el descuento por días ya aplicado.
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Gastronomía · delivery
«El pedido llega por WhatsApp escrito de cualquier forma, y alguien en cocina tiene que adivinar qué quiso decir.»
Hoy el cliente arma su pedido paso a paso y llega a cocina sin ambigüedades.
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Deporte y arriendo de recintos · Curicó
«Armar el partido del sábado toma ocho mensajes, y a veces igual se pisan dos grupos en la misma cancha.»
La reserva se hace en tres pasos, y está en marcha desde antes de la apertura.
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