Gastronomía · delivery
Un pedido ya no se interpreta. Se arma.
«El pedido llega por WhatsApp escrito de cualquier forma, y alguien en cocina tiene que adivinar qué quiso decir.»


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Tócalo. No hace falta que te lo explique.
1 Elige la base
Contesta y el resultado se arma acá.
El pedido llegaba por WhatsApp escrito de cualquier forma y alguien en cocina tenía que adivinar. Ya no hay nada que adivinar ni nadie que transcriba.
Ingredientes y reglas tomados del constructor de murai.cl.

El pedido llegaba escrito de cualquier forma por WhatsApp.
Se arma paso a paso. Una pregunta por pantalla.

- Una pregunta, no un menú. «¿Qué buscas hoy?» Seis destinos. La primera decisión es de intención, no de navegación.

- La opción más elegida, marcada. Cada cantidad se traduce a una situación: «ideal para 2 personas». La gente agradece que le recomienden.

- Dónde vas. Los espacios de arriba se llenan a medida que avanzas. El progreso se ve, no se cuenta.
- La regla del local, dicha. Lo que va incluido sí o sí se avisa antes de elegir, no en la boleta.

- Un roll listo. El espacio queda con su ícono y el foco salta solo al siguiente.
- Cuánto falta. El botón no dice «continuar»: dice cuántos rolls quedan.

- Cada ítem, con lo que lleva dentro. «Camarón + Palmito envuelto en Palta · Vegetal: Palmito». Eso antes había que preguntarlo.
- Sale por WhatsApp, ya escrito. $44.120 y el pedido completo. La cocina deja de transcribir y de adivinar.





30 pantallas más del mismo sistema. No hay nada que leer acá: es el tamaño real de lo que se construyó.






























El proceso que había que borrar.
Los pedidos entraban por WhatsApp, teléfono y un menú digital de terceros. El proceso completo era manual y dependía de que una persona del equipo tradujera un mensaje libre a un pedido de cocina.
Cada vez, de nuevo
- 1
Leer cada mensaje y descifrar qué pidió el cliente.
- 2
Revisar el menú para confirmar precios vigentes.
- 3
Corregir errores y ambigüedades del cliente.
- 4
Pedir la información que faltaba: dirección, cantidades, salsas, envolturas.
- 5
Agendar el pedido a mano y pasarlo a cocina.
- 6
Revisarlo otra vez antes del despacho.
- Muchísimo tiempo respondiendo WhatsApp.
- Errores en la toma de pedidos y productos mal registrados.
- Pedidos incompletos y clientes que abandonaban a mitad de camino.
- Dificultad para vender agregados.
- Trabajo repetitivo, sin escala en horario peak.
- Dependencia total del personal para poder vender.
Que cualquier persona pudiera armar su pedido sin hablar con un vendedor, y que llegara a WhatsApp ya estructurado y sin ambigüedades.
El cambio es de modelo mental. Antes: el cliente escribe lo que quiere, el equipo lo interpreta, se corrige por mensajes y se transcribe a cocina. Hoy: el cliente arma su pedido, el sistema lo valida, el mensaje se genera solo y cocina recibe un pedido cerrado.
Un ecommerce tradicional con pago obligatorio
Habría agregado una barrera donde no existía una.
Registro de usuario obligatorio
Nadie crea una cuenta para pedir sushi un viernes.
Copiar la experiencia de PedidosYa
Un marketplace resuelve descubrimiento; Murai necesitaba conversión.
Un menú tradicional lleno de categorías y texto
Carga cognitiva pura.
Cada pieza borra un problema.
Constructor de rolls paso a paso
El formulario de 61 opciones en una pantalla infinita. Cuatro pasos por roll, una decisión por pantalla, precio en vivo y avance visible.
Configuración dinámica de productos
Errores al elegir ingredientes y agregados.
Generación automática del mensaje de WhatsApp
Escribir el pedido a mano, de ambos lados del mostrador.
Buscador instantáneo
El scroll a ciegas en un catálogo largo.
Sistema de horarios automáticos
Recibir pedidos fuera del horario de atención.
Validación automática del pedido
Pedidos incompletos que después hay que perseguir.
- El mensaje de WhatsApp se arma solo con el pedido completo y estructurado.
- Promociones dinámicas y packs para subir el ticket sin intervención humana.
- Popups promocionales con vigencia.
Estas cifras las medí yo sobre el código y el sitio en producción. Se pueden volver a comprobar.
4
pasos por roll61 opciones en una pantalla
1
decisión por pantalla7 grupos obligatorios juntos
Todas
opciones con imagen0
En cada toque
total actualizadosin indicador de avance
El sistema vive después de la entrega.
El constructor de rolls es donde se concentraban los errores, y es donde el cambio se puede medir sin depender de nadie.
- El pedido llega a cocina cerrado y sin ambigüedades.
- Los pedidos especiales («sin nori», «sin queso crema», «agregar ceviche») dejaron de ser un mensaje aparte.
- El sobreprecio de la envoltura se muestra al decidir, no en el total final.
Lo que todavía falta
Las cifras de venta existen pero no cuentan con autorización escrita del cliente para publicarse. Para uso externo corresponde expresarlas como variaciones relativas, no como montos.
06 — Por qué está construido así
Plataforma
WordPress + WooCommerce, mobile first real.
Cierre
WhatsApp como destino, no como canal de negociación. El pedido se cierra estructurado.
¿Tu negocio tiene un proceso así?
La primera conversación es para entender el proceso, no para venderte nada.
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