Gastronomía · asador de carnes · Curicó
El fuego ahora se ve desde el celular.
«Te preguntan a qué hora cierran, y Google, la web e Instagram dicen tres cosas distintas.»


Gastronomía · asador de carnes · Curicó
Tócalo. No hace falta que te lo explique.

- Dos puertas, nada más. «Explorar la carta» y «Reserva tu mesa». La portada no explica el local: lo muestra en video y ofrece las dos cosas que se vienen a hacer.
- Siempre bajo el pulgar. La carta, WhatsApp y Reservar quedan fijos abajo mientras se baja por la página.

- La foto hace el trabajo. El plato fotografiado de verdad, no un afiche con texto encima. Es lo que antes casi no aparecía en Instagram.
- Del antojo a la carta. «Encuentra tu próximo plato» lleva directo a la carta completa.

- Una caja para toda la carta. «Un plato, un vino, un cóctel…» busca en comidas, vinos y bar a la vez.
- Por dónde entrar. Tres cartas y siete familias de platos, deslizables con el pulgar.
- Cuánto hay, antes de mirar. «19 opciones». Cada familia lo dice antes de recorrerla.

- El precio, a la vista. Garrón de cordero, $14.900. Nadie tiene que escribir para preguntar cuánto sale.
- La comida sigue. Desde el plato se salta a los acompañamientos, sin volver a buscar.

- La terraza tiene su carta. Para compartir, pizzas y hamburguesas: 17 opciones para la noche de afuera.

- Un solo horario. Lunes a miércoles hasta las 00:00, jueves a sábado hasta las 02:00, domingo cerrado. Antes había tres versiones.
- Reservar sin buscar el número. WhatsApp y llamada a un toque, en la misma sección que el horario.





2 pantallas más del mismo sistema. No hay nada que leer acá: es el tamaño real de lo que se construyó.


El proceso que había que borrar.
Antes de proponer nada miré lo que ve un cliente nuevo desde afuera: Instagram, Google Maps, Tripadvisor y la web de entonces. Lo más difícil ya estaba resuelto —siete años funcionando, una casona de 1900 frente a la Plaza San Francisco, parrilla a la vista, terraza, salón privado, 4,3 estrellas en Google y 4,5 en Tripadvisor, séptimo de 85 restaurantes en Curicó—, pero casi nada de eso se veía desde el celular.
- Tres horarios para el mismo local: Google decía hasta las 22:30; la web, hasta las 23:30 y con el domingo cerrado; Instagram, con el domingo abierto. Quien quería ir no sabía a cuál creerle.
- Seis publicaciones en Instagram entre enero y agosto de 2026, menos de una al mes, para una cuenta de 11,3 mil seguidores.
- Casi todo lo publicado eran afiches con texto. La carne, que es por lo que se viene, casi no aparecía.
- La ficha de Google Maps estaba sin reclamar: nadie respondía las reseñas ni controlaba lo que mostraba.
Que la carne se vea antes que cualquier texto, y que reservar quede siempre a un toque.
La portada no explica el local: abre con un video de la brasa y dos botones, «Explorar la carta» y «Reserva tu mesa». En el celular, una barra fija deja la carta, WhatsApp y Reservar siempre bajo el pulgar. En la carta cada plato tiene foto profesional, precio y gramaje, y un solo buscador recorre comidas, vinos y bar. Y el horario se escribe una vez, en un solo lugar: lunes a miércoles de 12:00 a 00:00, jueves a sábado de 12:00 a 02:00, domingo cerrado.
Reservas con disponibilidad en línea
El local no tiene un sistema de mesas conectado a la web. Mostrar una mesa como confirmada sería una promesa que el sitio no puede cumplir, así que la reserva sale como solicitud por WhatsApp y el local confirma cada una.
El afiche con texto como pieza principal
Era lo que había en Instagram, y no mostraba la carne. En la web y en las publicaciones manda la foto del plato; el texto acompaña.
Un calendario de puros platos
El local se vende por la carne, pero también por la casona y por la mesa larga. El mes alterna plato, espacio y familia, y nunca pone dos del mismo tipo seguidas.
Anunciar el horario extendido antes de confirmarlo
La primera publicación de la terraza dice «muy pronto» y no da hora de cierre, porque todavía no estaba confirmada. Publicar un cuarto horario era justo el problema que había que borrar.
Cada pieza borra un problema.
Portada con video y dos puertas
Tener que leer para entender el lugar. «Quédate al fuego.», la brasa en movimiento y dos botones: explorar la carta o reservar la mesa.
Carta digital con foto, precio y gramaje
Preguntar por mensaje qué hay y cuánto sale. Cada plato tiene foto profesional, precio, gramaje, el punto a elección y un detalle que se abre.
Un buscador para toda la carta
Recorrer tres cartas para encontrar un vino o un cóctel. «Un plato, un vino, un cóctel…»: una sola caja para comidas, vinos y bar.
Barra fija en el celular: La carta · WhatsApp · Reservar
Perder al que entró a mirar y quería sentarse. Las tres salidas quedan a la vista mientras se baja por la página.
Un solo horario
La duda de a qué hora cierran. La web tiene un horario, uno solo, en la misma sección que el WhatsApp, la llamada, el correo para eventos y cómo llegar.
Los tres espacios, con foto
Llamar para preguntar dónde sentarse. «¿Dónde nos sentamos?» muestra el salón parrilla, la terraza y el salón privado.
Fotografía profesional de los platos
El afiche con texto en el lugar de la carne. La carta y los platos destacados de la portada van con foto de verdad.
Un mes de Instagram planificado
Publicar cuando se puede. Del 23 de septiembre al 23 de octubre de 2026, catorce publicaciones con su copy, su gráfica y su hora, alternando plato, espacio y familia.
- Reservar arma la solicitud —día, hora, personas, espacio y nombre— y la manda por WhatsApp ya escrita. El local confirma cada una.
- Las horas que ofrece la reserva salen del mismo horario publicado: hasta las 00:00 de lunes a miércoles y hasta las 02:00 de jueves a sábado. El domingo no se puede elegir.
- Cada familia de la carta dice cuántas opciones tiene antes de recorrerla: «Parrilla y horno · 19 opciones».
Estas cifras las medí yo sobre el código y el sitio en producción. Se pueden volver a comprobar.
1
horario publicado en la web3 distintos entre Google, la web e Instagram
14
publicaciones planificadas en un mes6 en ocho meses
3
cartas en un solo buscador: comidas, vinos y bar
7
familias de platos en la carta
El sistema vive después de la entrega.
La web está publicada y el calendario de publicaciones corre desde el 23 de septiembre de 2026. Todavía no hay cifras del después, y no se van a inventar.
- La web dice un solo horario, y la reserva no deja elegir horas fuera de él.
- La carne aparece primero: en la portada, en «Primero, la mirada» y en cada plato de la carta.
- Instagram tiene un mes planificado de catorce publicaciones, contra seis en los ocho meses anteriores.
Lo que todavía falta
Faltan los números que cierran el caso: reservas que llegan por WhatsApp, visitas a la carta, alcance de las publicaciones y si las notas en Google y Tripadvisor se movieron. Tampoco está confirmado que Google e Instagram ya digan el mismo horario que la web. Nada de eso se puede afirmar todavía.
06 — Por qué está construido así
Sitio
HTML, CSS y JavaScript en módulos, sin framework, publicado en Vercel. Playfair Display para los titulares e Inter Tight para el resto.
Carta
La carta vive como datos —comidas, vinos y bar— y la página la dibuja desde ahí, con sus familias, su buscador y el detalle de cada plato.
Datos del local
Horario, dirección, WhatsApp y espacios en un solo archivo de configuración. La tabla de horarios y las horas de la reserva leen del mismo lugar, así que no pueden contradecirse.
Reserva
Solicitud en pasos que termina en un mensaje de WhatsApp. No promete disponibilidad: confirma el local.
¿Tu negocio tiene un proceso así?
La primera conversación es para entender el proceso, no para venderte nada.
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