«Me escriben sólo para preguntar el precio.»
Cuatro preguntas antes del teléfono, y el plan con sus etapas y su saldo a la vista.
Caso real · Pablo Cabezas Odontólogo →Vio tu aviso y preguntó por una evaluación. Le contestaron a la mañana siguiente. Para entonces ya tenía hora en otro lado.
Camila
últ. vez hoy a las 10:40
Hola, ¿cuánto sale la evaluación? Me gustaría empezar este mes 🙏21:14
Hola Camila, perdón la demora. La evaluación es…10:32
Gracias, ya agendé en otro lado 🙏10:40
Esa misma noche le escribió a tres lugares. Se quedó con el primero que le respondió.
«Hola, ¿cuánto sale la evaluación?»21:14
Respondió a las 21:16 Agendó con ellos«Hola, ¿cuánto sale la evaluación?»21:14
Respondió a las 23:05 Quedó en visto«Hola, ¿cuánto sale la evaluación?»21:14
Respondiste al otro día Ya era tardeAntes de dejar su teléfono, la persona responde cuatro preguntas. Responde como si fueras Carla y mira en qué lugar queda.
Recién después de responder, deja su teléfono.
Hola Carla, vi que lo vienes pensando hace unos meses y te gustaría empezar en unos meses. ¿Te parece si conversamos tu caso y coordinamos tu evaluación?
El dinero no se pierde en el aviso. Se pierde después: entre el primer mensaje y la primera consulta. Elige qué te pasa más.
Elige qué te pasa más, y te digo en qué parte del camino se te van.
Las tasas de referencia son para una consulta pequeña. No son resultados medidos.
Antes de dejar el teléfono, la paciente responde cuatro preguntas. Quien lo piensa hace años y quiere empezar este mes queda arriba.
Ordenadas por intención, no por hora.
Seis intentos en siete días. Cada persona reaparece sola el día que toca escribirle de nuevo.
Se vacía a medida que escribes.
A 24 horas todavía se puede reagendar y ofrecer la hora a otra persona. El mismo día, la camilla queda vacía.
Cada plan presentado queda esperando respuesta. A la semana, te avisa a quién volver a escribir.
«Lo voy a pensar» hace más de una semana.
Motivos cuando no aceptan
Alergias arriba de todo, el plan con sus etapas, las fotos del antes y después, y lo que pagó. Sin fotos de pacientes en tu galería.
Cómo va el mes y qué hay que hacer hoy, en diez segundos. Y qué aviso trae pacientes que se tratan, no curiosos.
El camino del mes · meta al lado
Cada consulta guarda sola de qué anuncio vino. Cuando esa persona se trata y paga, sabes qué aviso conviene repetir.
Así se ve el mes si miras consultas: el reel parece el mejor aviso.
Y cada botón de tu web manda su propio mensaje, así sabes de qué página viene cada conversación:
Avisos y montos de ejemplo.
Es información de salud, y se trata como tal. Trabajas con tranquilidad, y tus pacientes también.
Fotos de pacientes entre las de tu familia. Un mal reenvío y salen de la consulta.
Sólo se abre con tu sesión iniciada
Radiografías, fotos y consentimientos se abren sólo con la sesión iniciada. No hay un enlace que alguien pueda reenviar por error.
En la misma ficha y antes de cualquier procedimiento. Es el dato que no puede estar en otra parte.
Recepción puede manejar consultas y agenda sin tocar la parte clínica ni los pagos.
Se guarda una huella, no la contraseña. Ni con una copia de la base se obtienen.
La sesión dura una jornada. Al día siguiente hay que volver a entrar.
Si anuncias cupos, el número sale de tu agenda real. Cuando se llenan, la web ofrece lista de espera sola.
Una consulta dental no pierde pacientes donde los pierde un salón. Vemos dónde se te van y armamos la plataforma alrededor de eso.
«Me escriben sólo para preguntar el precio.»
Cuatro preguntas antes del teléfono, y el plan con sus etapas y su saldo a la vista.
Caso real · Pablo Cabezas Odontólogo →«Hago el tratamiento y no tengo cómo mostrar el avance.»
El antes y el después de cada sesión en la ficha de la paciente, no en tu galería.
Ejemplo para tu rubro«Clientas de años que de repente dejan de venir.»
Te avisa quién se está atrasando según cada cuánto viene, con el mensaje listo.
Ejemplo para tu rubro«Dejan el tratamiento a la mitad y no me entero.»
Cada plan con sus sesiones: ves quién va en la 4 de 10 y quién dejó de venir.
Ejemplo para tu rubroLo que ya pagas en avisos deja de perderse entre el primer mensaje y la consulta.
Confirmar dos veces y reofrecer la hora libre a tiempo.
El «lo voy a pensar» tiene seguimiento, no olvido.
Alergias, etapas, fotos y pagos en una ficha, desde el celular.
Con tu WhatsApp y sin tecnicismos.
No. Esto trae, ordena y convierte pacientes. El odontograma, la firma electrónica o las boletas siguen donde los tienes hoy, y los dos conviven.
Se guardan privadas y sólo se abren con la sesión iniciada. No hay un enlace público que se pueda reenviar por error. Y dejan de vivir en la galería de tu teléfono.
Sí, si son reales. Anunciar una escasez que no existe es publicidad engañosa según la Ley del Consumidor. Por eso el número sale de tu agenda, y cuando se llena la web ofrece lista de espera.
Se pueden mandar a mano con el mensaje ya escrito, o automatizar con WhatsApp Business, que cobra por conversación. Lo decides tú.
No necesitas saber. Si sabes usar WhatsApp, sabes usar esto. Y te enseño en persona.
Media hora, sin compromiso. Me cuentas cómo trabajas y te muestro dónde te puedo ayudar.